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“La discapacidad no es un problema, es un reto a superar”

Soy Jesús Argumedo Castañeda, tengo 21 años y soy invidente.

Vengo de México, estudio en la Universidad Complutense de Madrid la carrera de Publicidad y Relaciones Públicas. Me encuentro en España desde hace 8 meses y si llegué a este país fue por varias razones.

En primera instancia, puedo comentar que hace 4 años yo terminé el bachillerato, posteriormente ingresé a la facultad de ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México con el deseo de estudiar ingeniería en informática.

Desde el primer momento de mi ingreso a esta universidad, la discriminación, indiferencia y el rechazo estuvieron presentes en todo momento desde las autoridades y los profesores, sin embargo mis compañeros, que al ver la situación de desinterés, hicieron cuanto estaba en sus manos para apoyarme y seguir estudiando.

A pesar de contar con ayuda de quienes en la actualidad aún son mis amigos y de mi familia, era imposible continuar con una carrera que requería de un gran esfuerzo y de un respaldo de la universidad, el cual no tenía. Argumentaron tanto profesores como el director de la facultad que, mostrarme algún tipo de apoyo sería ponerme en una situación de ventaja sobre los demás estudiantes que sí ven, además si yo tendría trato especial muchos otros alumnos también lo demandarían.

Se me pidió que me fuera a una carrera y a una facultad que tuviese la capacidad de ayudarme, que yo pudiera hacer sin darle problemas a nadie, ya que en México la discapacidad lo ven como un problema.

Ingresé a la facultad de Contaduría y Administración de la UNAM, a la carrera de Contaduría donde el resultado fue el mismo.

En esta ocasión conté con el apoyo de los docentes y de compañeros que aún sostengo amistad con ellos. Pero al no contar con el apoyo de los directivos de la misma facultad, era imposible que siguiéramos adelante para concretar una carrera.

Desesperado por ver truncado mi sueño de tener una carrera y contribuir al mundo laboral en pro de la discapacidad, continué con mi investigación de 8 años atrás y, finalmente en mayo del 2008, presenté el examen de selectividad ante la embajada de España en México.

Los resultados fueron más que satisfactorios. Fui el segundo lugar de quienes presentamos el examen en México en aquella ocasión y con datos proporcionados por la oficina de la UNED en México, quien realiza este examen, se me informó que fui el primer discapacitado en hacer este examen en todo el país y el primer ciego en todo el continente americano.

No sólo había aprobado un examen de tanta relevancia, sino que también veía la oportunidad que significaba viajar a España y poder aplicar y aprender todo lo que en el tema de accesibilidad se refiere, sabiendo que contaría con el apoyo de las autoridades educativas y que la discriminación sería algo inexistente.

Al aprobar el examen tenía que elegir universidad, al fin me decidí por la UCM, sabía de su oficina para la integración de personas con discapacidad, vi en su página de Internet los videos del congreso de discapacidad de octubre del 2006 y eso me transmitió la confianza y seguridad de que en esta universidad contaría con un respaldo académico, tecnológico y humano, completamente diferente a lo que había visto antes.

Actualmente estoy por terminar después de 3 años de esfuerzo, el primer año de una carrera, cuento con apoyo de la ONCE en el aspecto de clases de autonomía y movilidad por Madrid y de Fundación Universia, en el plano tiflo-tecnológico, con un ordenador y los programas adecuados para hacer accesible la informática para mí y ser más productivo en la cuestión académica. Formo parte de los estudiantes que reciben ayuda del banco de productos de apoyo de Fundación Universia.

Puedo decir que en estos 8 meses me he encontrado con situaciones muy satisfactorias en España. Cuento con el apoyo de dos instituciones como la ONCE y Fundación Universia, el respaldo de mi universidad, la UCM, el apoyo y la amistad de mis compañeros de clase y profesores, con la seguridad y libertad de poder aportar mi experiencia y conocimientos a la labor, de impulsar la apertura e integración total de las personas con discapacidad en la sociedad en todas sus variantes, aspectos y campos.

Se dice que en España falta mucho en la materia de accesibilidad, pero al mirar lo conseguido, es el aliciente perfecto para continuar y no detenerse en ese progreso de integración reconocido por países como Canadá o Estados Unidos.

Desde que estoy aquí me percato que a diferencia de otras partes del mundo, mi universidad, la sociedad en general y España, ven a la discapacidad no como un problema sino como un reto a superar.

Jesús Argumedo Castañeda