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Entrevista a Mercedes

Hola,

Me llamo Mercedes, tengo 38 años y padezco una discapacidad física debido a una dermatomiositis, enfermedad del tejido conectivo que afecta a la piel y a los músculos principalmente, que me apareció a los 9 años.

Hasta entonces mi vida fue prácticamente normal, pero a partir de ese momento la cosa cambió bastante debido a que estaba más tiempo en el hospital ingresada que en casa, pues esta enfermedad cursa por brotes y tenía recaídas muy frecuentes. A pesar de eso, terminé la E.G.B. sin demasiadas complicaciones.

El problema llegó al pasar al instituto, pues el que había en mi barrio tenía demasiadas barreras físicas, así que, después de matricularme e intentar asistir los primeros días y ver que era imposible, decidí hacer el B.U.P por correspondencia, a través del Instituto Nacional de Bachillerato a Distancia (IMBAD), no fue sencillo pero conseguí llegar hasta la selectividad.

Por aquel entonces mi enfermedad había remitido un poco, así que decidí asistir a la universidad, pero ahora de forma presencial. Me animé a estudiar Magisterio, así que con ayuda del programa VAVI (Vida Autónoma, Vida Independiente) de mi asociación (ASEM), tenía un asistente personal que me acompañaba a la facultad. Esto fue al principio y de forma temporal, pues me apunté a un programa que tenía la Complutense, “Solidarios para el Desarrollo”, y pronto una compañera de clase se convirtió en mi gran ayuda (con el tiempo en una gran amiga), me ayudaba con los libros, los apuntes… y lo más importante, me llevaba a la facultad y me devolvía a casa. Aquellos años transformaron mi vida, hice amistades que aún conservo y en general fue maravilloso.

Una vez terminada la carrera, llegó el momento del trabajo, así que empecé a preparar las oposiciones y a la segunda las aprobé. Se cumplió el sueño de mi vida, trabajar de maestra en un “cole”. Y ahí sigo, me encanta lo que hago. Por supuesto que a mí me cuesta más que a otras personas realizar algunas cosas, pero creo que todos los discapacitados tenemos como un sexto sentido con el cual compensamos nuestras carencias físicas. En mis siete años de experiencia en los colegios, he encontrado de todo, aunque en general los compañeros son bastante comprensivos y agradables.

Todo esto además me ha ayudado a independizarme, me compré un piso hace año y pico, el cual he tenido que adaptar a mis necesidades, pero lo más importante es conseguir ser uno más en la sociedad.

Espero haber animado y ayudado a todo aquel que esté indeciso o que no se atreva a dar ese paso, que a veces no es fácil, pero que al final siempre merece la pena luchar por lo que uno quiere.