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Mitos y realidades del Teletrabajo, 10 años después de su implantación

“¿Teletrabajas? ¿Y eso qué es? ¿Te puedes pasar todo el día en pijama? Qué idea tan genial. Puedes organizarte como quieras y compaginarlo con tu vida familiar. El horario laboral ya no es excusa para rechazar un empleo”. El teletrabajo es una opción que busca una mejor conciliación de la vida laboral y familiar y que fomenta que el trabajador cumpla unos objetivos, ¿pero cómo es la realidad del trabajo desde casa?.

La página web Xataka publica un reportaje sobre la evolución del teletrabajo, tras 10 años desde su puesta en marcha. De los relatos aportados por varios entrevistados  se pueden extraer ventajas e inconvenientes de este formato de empleo.

Lo peor y lo mejor del Teletrabajo

Las ideas preconcebidas más comunes según la gente que desconoce este tipo de empleo son expresiones tipo “si no te ve el jefe seguro que trabajas menos”, o  también es frecuente que se crea que estás disponible durante tu horario de trabajo para “hacer alguna cosa” en casa o ir al banco, y similares.  Pero eso no es teletrabajo. Teletrabajar está relacionado con la multitarea y horarios flexibles.

Para todos los que cambiarían ir todos los días a la oficina, por trabajar desde casa (o en remoto), es una opción que tiene tanto ventajas como inconvenientes. Además, antes de nada, a no ser que seas freelancela empresa tiene que ofrecerte esa posibilidad.

Para los teletrabajadores, hay algunas claras ventajas.

  • Conciliazión familiar
  • No solo se trabaja desde casa, sino que puede ser desde cualquier otro sitio que tenga conexión a Internet
  • La calma de estar en tu “zona de confort”
  • Ahorro de tiempo y dinero en desplazamientos

Pero todas las ventajas, sin embargo pueden tener riesgos encubiertos.

  • Trabajar más que en un horario fijo, por la absurda culpabilidad de que siempre podrías ir adelantando algo de trabajo pendiente.
  • Cierta sensación de aislamiento del resto de trabajadores, por la falta de contacto en la pausa del café, aunque sí estés en reuniones de manera telemática.

Antecedentes del Teletrabajo

En España, sólo un 16,2% de las empresas tenían, en 2012, empleados que realizaban, al menos, media jornada semanal en remoto. Ese mismo año, en la Unión Europea, un 56% de compañías con diez o más empleados daban esa opción. En 2012, el proyecto Teledislab de la Fundación ONCE y la Fundación Universia, buscaba fomentar la integración laboral de personas con discapacidad a través de las tecnologías de la información y la comunicación.

A partir de este momento se elaboró un Libro Blanco del Teletrabajo que se aloja en la plataforma de Teledislab que apuntaba cuál es el marco legal en España para ejercerlo (Real Decreto Ley 3/2012, que modifica el artículo 13 del Estatuto de los Trabajadores) y qué se entendía por teletrabajo.

El Acuerdo Marco Europeo sobre este asunto lo describe como un tipo de prestación, que utiliza las tecnologías de la información y la comunicación on line con el empleador y/o el cliente, y se realiza desde lugares remotos o alejados de la empresa u organización, con la que se tiene vínculos contractuales.

Situación Actual

El teletrabajo en España es todavía un concepto un poco exótico, y aunque cada vez se va extendiendo más, perviven aún bastantes mitos erróneos e ideas preconcebidas que no siempre se ajustan a la realidad.

Según datos del Monitor Adecco de Oportunidades y Satisfacción en el Empleo (2016),un 6,6% de la población ocupada en 2015 trabajaba desde casa, ya fuera ocasional o diariamente, y esos datos habían caído con respecto al máximo alcanzado en 2013, cuando se registró un 7,5%.

Los teletrabajadores coinciden en que esta modalidad laboral permite a las empresas contratar a los mejores, estén donde estén y mejora la calidad de vida de los empleados, incluso si reparten su semana entre días de trabajo en la oficina y en casa.

Uno de los factores que puede dificultar la expansión del teletrabajo en España sea “una mentalidad, heredada de tiempos pasados, que prima la presencia del trabajador en su puesto de trabajo. Para implantar el teletrabajo es necesaria una cultura en la que prime el trabajo por objetivos y la confianza en el trabajador”, según afirma Arancha de las Heras en El Economista.

Para acceder a la noticia de XATAKA AQUÍ