La Convocatoria de Tecnologías Accesibles de Indra Group y Fundación Universia lleva años reconociendo proyectos universitarios que convierten la investigación en soluciones con aplicación real. Su valor no está solo en apoyar nuevas ideas, sino en impulsar la transferencia de conocimiento hacia iniciativas capaces de llegar a las personas y generar un impacto tangible.
La universidad como motor de innovación social
La universidad desempeña un papel clave en el desarrollo de tecnologías accesibles. En los grupos de investigación nacen muchas de las soluciones que después acaban transformando la vida cotidiana: herramientas para la comunicación, sistemas de apoyo terapéutico, tecnologías para la detección precoz, aplicaciones para la movilidad o soluciones de accesibilidad digital.
Ese recorrido, desde la idea hasta la aplicación práctica, es lo que convierte a la investigación universitaria en un auténtico motor de innovación social. Cuando un proyecto responde a una necesidad real y se diseña pensando en la discapacidad desde una perspectiva tecnológica, el resultado puede ser mucho más que un avance científico: puede convertirse en una herramienta útil para profesionales, familias y personas con discapacidad.
La accesibilidad como reto científico y tecnológico
Las tecnologías accesibles no deben entenderse solo como un valor añadido o como un principio ético. También son un desafío científico de primer nivel.
Desarrollar soluciones realmente accesibles exige trabajar con disciplinas y tecnologías punteras: IA conversacional, visión artificial, robótica social, interfaces multimodales, gemelos digitales, procesamiento del lenguaje, sensores avanzados, wearables, XR o análisis de datos. Muchas veces, grupos de investigación que trabajan en estas líneas no se identifican todavía como equipos de accesibilidad, aunque su trabajo tenga un enorme potencial en este ámbito.
Ahí reside una de las grandes oportunidades de este campo: convertir conocimiento tecnológico avanzado en soluciones que reduzcan barreras reales en la vida de las personas con discapacidad. La accesibilidad, en este sentido, no es solo una meta social, sino también un reto de innovación altamente especializado.
Proyectos universitarios que ya están generando impacto
La mejor forma de entender el potencial de este ámbito es mirar algunos de los proyectos que, a lo largo de nueve ediciones, han hecho de la Convocatoria Tecnologías Accesibles de Indra Group y Fundación Universia un referente en innovación aplicada a la inclusión.
RoboTEA y RoboTEA-CHAT: robótica e inteligencia artificial al servicio de la terapia
Uno de los proyectos más reconocibles por su continuidad y visibilidad es RoboTEA, desarrollado por la Universidad Politécnica de Cartagena. Su propuesta utiliza robots sociales como herramienta de apoyo en sesiones terapéuticas dirigidas a niños y niñas con trastorno del espectro autista.
En su evolución hacia RoboTEA-CHAT, el proyecto incorpora inteligencia artificial generativa para permitir conversaciones más naturales y respuestas adaptadas a cada sesión. Además, integra tecnologías de reconocimiento de voz que ayudan a monitorizar la evolución del proceso terapéutico.
RoboTEA es un ejemplo claro de cómo la robótica y la inteligencia artificial pueden ponerse al servicio de la comunicación, el aprendizaje y el acompañamiento terapéutico, con una vocación evidente de aplicación real.
Aiden: un asistente inteligente para personas con discapacidad visual
El proyecto Aiden, impulsado por la Universidad de Alicante, plantea el desarrollo de un asistente inteligente para smartphone pensado para personas con discapacidad visual. Su objetivo es reunir en una sola aplicación distintas funcionalidades que faciliten la vida cotidiana y refuercen la autonomía personal.
Entre sus capacidades previstas se encuentran la descripción del entorno, el reconocimiento de objetos, la lectura de textos y el apoyo mediante inteligencia artificial en situaciones habituales del día a día. En la práctica, esto significa convertir el teléfono móvil en una herramienta de acceso a la información y de interacción más autónoma con el entorno.
Aiden muestra cómo la tecnología accesible puede concentrar en una única solución varias funciones que antes requerían distintas herramientas, y cómo la inteligencia artificial puede traducirse en una ayuda concreta para la discapacidad visual.
Senlab-IA: sensores e inteligencia artificial para interpretar el lenguaje labiofacial
La Universidad Rey Juan Carlos lidera Senlab-IA, un proyecto que explora nuevas formas de detectar y decodificar el lenguaje labiofacial mediante sensores avanzados y algoritmos de machine learning.
El proyecto combina sensores piezorresistivos con nanopartículas conductoras de carbono, inteligencia artificial y procesamiento del movimiento labial para interpretar información visual que puede resultar clave en contextos de comunicación. Su enfoque abre la puerta a herramientas de apoyo innovadoras para personas con discapacidad auditiva y para otros entornos en los que la lectura labial desempeña un papel relevante.
Senlab-IA destaca por unir ciencia de materiales, ingeniería, sensores e inteligencia artificial en un mismo reto de investigación aplicada. Es una muestra de cómo disciplinas muy distintas pueden converger para responder a una necesidad ligada a la discapacidad con soluciones tecnológicas avanzadas.
FastBaby y FastBaby 2.0: tecnología para la detección precoz en la infancia
El proyecto FastBaby, desarrollado por la Universidad de Castilla-La Mancha, aplica inteligencia artificial y análisis del movimiento para evaluar el desarrollo motor durante los primeros meses de vida.
Su objetivo es ayudar a identificar de forma precoz posibles alteraciones neurológicas o del desarrollo, aportando información objetiva que complemente la valoración de los profesionales sanitarios. En este caso, la tecnología se convierte en una aliada de la detección temprana y del seguimiento clínico, dos factores esenciales para intervenir cuanto antes cuando es necesario.
La evolución hacia FastBaby 2.0 refuerza una idea muy importante para la convocatoria: los proyectos de investigación en tecnologías accesibles no solo pueden nacer con vocación de impacto social, sino también crecer, consolidarse y avanzar en su transferencia. Esa continuidad es clave para que una buena idea llegue a convertirse en una solución real.
Qué tienen en común estos proyectos
Aunque responden a necesidades diferentes, todos estos proyectos comparten un mismo ADN: nacen en la universidad, aplican tecnologías de vanguardia y buscan resolver retos concretos relacionados con la discapacidad.
Además, todos tienen vocación de transferencia. No se quedan en una prueba de concepto; aspiran a convertirse en herramientas útiles para profesionales, familias y personas con discapacidad. Esa capacidad para pasar del conocimiento al impacto es precisamente una de las grandes fortalezas de la investigación universitaria.
También ponen de manifiesto que la innovación con impacto social puede surgir desde muchas áreas del conocimiento. Inteligencia artificial, robótica, sensores, visión artificial, ciencia de datos o ingeniería biomédica son solo algunos de los campos con un enorme potencial para desarrollar soluciones que mejoren la accesibilidad y la inclusión.
Una convocatoria que se ha convertido en referente
La Convocatoria de Tecnologías Accesibles de Indra Group y Fundación Universia se ha consolidado como un referente para la investigación universitaria aplicada a la discapacidad. A lo largo de sus ediciones, ha reconocido proyectos innovadores que han demostrado que la tecnología puede generar impacto real cuando se diseña pensando en las personas.
Esa trayectoria convierte la convocatoria en algo más que una ayuda económica: es también una señal de prestigio y una oportunidad para dar visibilidad a proyectos con capacidad de transformar la vida de las personas con discapacidad y de avanzar hacia una sociedad más inclusiva.
¿Tu investigación puede ser la próxima en generar impacto?
Desde Fundación Universia e Indra Group seguimos impulsando proyectos de investigación que contribuyan al desarrollo de tecnologías accesibles con impacto social y favorezcan la inclusión y la participación de las personas con discapacidad.
En esta edición, la convocatoria premiará tres proyectos en la categoría general con una ayuda de 25.000 euros cada uno. Además, un proyecto de convocatorias anteriores podrá recibir 10.000 euros adicionales en la categoría especial para continuar su desarrollo y facilitar su llegada al mercado.
Si formas parte de un grupo de investigación universitario y trabajáis en soluciones vinculadas con la discapacidad, la accesibilidad o la innovación con impacto social, esta puede ser una oportunidad para dar un paso más.