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Conversaciones con Angélica

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Voz en off: Sobre el video del reflejo de una estructura metálica en el agua, aparece el siguiente texto: Conversaciones sobre el progreso con becarios Pro. Promesa. Protagonistas. Profesionales.

Capítulo 2. Angélica. El vídeo avanza con imágenes de Angélica bajo un filtro rojo y funde a blanco para dar paso a su entrevista.

Angélica Partida-Hanon Becaria Santander, con máster y doctorado por la Fundación Universia, es entrevistada por Javier Roglá, director global de Santander Universidades. Ambos solos en el exterior de un edificio acristalado, sentados frente a frente en un sofá rojo, dan comienzo a la entrevista.

Javier Roglá: Bienvenida, Angélica, muchas gracias por venir.

Angélica Partida-Hanon: Gracias por invitarme.

Javier: Yo quería conocer un poco más tu historia. Tú y yo nos conocemos de hace un par de años, pero nunca nos hemos podido sentar tranquilamente y quería conocerte un poco más. Te quería preguntar por tu instituto. ¿Cómo era tu vida en secundaria?

Angélica: Bueno, instituto no hubo para empezar.

Javier: Anda, cuéntame.

Angélica: Pues, en cuanto terminé la primaria o, mejor dicho, antes de terminar la primaria, yo ya tenía una curiosidad brutal por cómo y por qué funcionaba todo en el mundo y empecé a cultivarme por mi cuenta, leer todos los libros que cayesen en mi mano y, posteriormente, cuando entré a estudiar primero de secundaria, me di cuenta de que no encajaba del todo. Así que empezamos a ver la posibilidad de adelantar cursos o tener una especie de adaptación. Yo entonces vivía en México, en Cancún, y nadie sabía cómo enfrentarse a este tipo de casos.

Así que me presenté a todos los exámenes habidos y por haber y al final el rector de una universidad me dijo que si me interesaba estudiar allí porque había aprobado, efectivamente, todos los exámenes. Así que, en parte, abandoné los estudios que me correspondían. En ese ínterin me tuve que examinar y, como no había ley, no había en ningún sitio escrito que no pudiese hacer lo que hice, pues entré a la universidad.

Javier: ¿Y qué estudiaste en la universidad?

Angélica: Primero estudié Ingeniería Industrial y, al año siguiente, empezó la primera promoción de telecomunicaciones.

Javier: ¿Con cuántos años?

Angélica: Con 12, 13 años.

Javier: ¿Con 12, 13 años ya ibas a la universidad? ¿Y cómo fue? ¿Estudiaste Ingeniería Industrial y de telecomunicaciones?

Angélica: Sí.

Javier: ¡Wow! ¿Y estás aquí sola o viniste con tu familia?

Angélica: No, vine sola

Javier: ¿Y tenía medios económicos para sostenerte, o…?

Angélica: Mis manos y mi cabeza era lo único.

Javier: Entonces te encuentras con 17 años en España, teniendo que empezar una nueva carrera y sin medios económicos. ¿Y cómo lo hiciste, Angélica?

Angélica: Me ofrecí a limpiar casas, a cuidar niños, de todo. Una persona necesitaba ayuda con el ordenador, le ayudé y, a partir de ahí, me fueron recomendando, y a base de arreglar ordenadores fui saliendo adelante.

Javier: A la vez que estudiabas.

Angélica: Claro, sí.

Javier: ¿Y luego qué hiciste? Una vez acabas la carrera, decides hacer el máster. ¿Qué máster era?

Angélica: Uno de bioquímica, biología molecular y biomedicina, que me habilitaba para hacer el doctorado. Tras cinco o seis años de espera.

Javier: Y todo esto con el único sustento que tú te generabas arreglando ordenadores.

Angélica: Así es.

Javier: ¿Entonces hiciste el máster?

Angélica: Sí.

Javier: ¿Y luego el doctorado?

Angélica: Sí. Bueno, también después de esos dos primeros años de trabajo arduo, algo que me hizo respirar fue recibir una beca del Banco Santander.

Javier: ¡Ah!

Angélica: Sí, sí.

Javier: ¿Te dimos una beca? A ver, cuéntame ¿Qué pasó?

Angélica: Por la situación en la que había llegado, pues no podía pedir ningún otro tipo de becas. En ningún organismo, ni al ministerio ni nada, sin la nacionalidad. Con lo cual, alguien me dijo: ¿Y por qué no aplicas a las becas de Universia, que están patrocinadas por el Banco Santander? Y dije: Pues, a ver, en todos sitios me han dicho que no, por uno más, no iba a pasar nada. Y me dijeron que sí.

Javier: Y esta beca de la Fundación Universia ¿En qué consistía, Angélica?

Angélica: Era una ayuda económica que, a pesar de que no era total para poder mantenerme yo por completo, era un respiro para mí.

Javier: Muy bien, ¿Y esto cuánto tiempo duró?

Angélica: Toda la carrera, el máster y luego el doctorado.

Javier: ¡Wow! O sea que, la Fundación Universia te acompañó durante la carrera, el máster y el doctorado.

Angélica: Así es.

Javier: Muy bien. Y estudiaste hasta nivel de doctor, ¿no? que te doctoraste no hace mucho.

Angélica: Así es, el año pasado.

Javier: ¿Y de qué fue tu proyecto?

Angélica: Estudié las aplicaciones de la resonancia magnética nuclear, para obtener información sobre interacciones de moléculas.

Javier: Y yo te he visto dibujar con las dos manos a la vez. ¿Eso es así?

Angélica: Si bueno, una para las sombras y la otra para otros detalles.

Javier: Es impresionante. Entonces, eres ingeniera industrial, ingeniera de telecos, doctora en biología y, tú y yo nos conocimos, y creo que me dijiste que te gustaría trabajar en el banco, cosa que yo no acababa de entender. Pero cuéntame, ¿qué pasó luego?

Angélica: Bueno, yo estaba ya planteándome un trabajo después de terminar la tesis. Me di cuenta de que me interesaba más el ámbito de la empresa, sobre todo por ver los resultados directamente, o más inmediatos. Y, además, el tema de la gestión. Me interesaba poder coordinar equipos y lo primero que se me vino a la cabeza, fue aplicar a otras empresas biotecnológicas. Y luego te conocí. Nos conocimos y también conocí a Ana (Ana Botín, presidenta ejecutiva del Banco Santander).

Javier: Y también se lo dijiste, ¿no?

Angélica: Efectivamente, ¿Por qué no se iba a aplicar todo lo que había aprendido a nivel científico y tecnológico? Al fin y al cabo se trataba de las mismas variables pero con distinto nombre. Y aquí estoy.

Javier: ¿Y cuánto llevas entonces en el banco, Angélica?

Angélica: Once meses.

Javier: ¿Once meses ya? Casi un año

Angélica: Casi un año.

Javier: ¿Y qué tal? ¿Contenta?

Angélica: Sí, contentísima.

Javier: ¿Qué haces? ¿Qué tipo de trabajo haces?

Angélica: Lo que hago es analizar determinadas variables, cómo se comportan y hacer una predicción de lo que podría suceder después. Esto aplicado a riesgo de crédito. Y estas variables pueden ser normalmente variables macroeconómicas, variables internas, políticas internas también, y sobre todo para decidir, en este caso, un modelo qué tan bien se ajusta o qué podemos esperar de dicho modelo y aplicarlo en políticas que se pueden…

Javier: ¡Qué bueno!, ¡qué bueno! Además, es un tema fundamental en un banco. Los modelos de gestión de riesgo y el riesgo de crédito en especial es fundamental. O sea, que estás en un área totalmente clave para el devenir del grupo. Me alegro muchísimo. Y, ¿qué mensaje tendrías para personas que ahora están estudiando, que están pensando en su futuro, que a lo mejor tienen altas capacidades? ¿Qué te hubiera gustado escuchar a ti cuando tenías 12, 14 años?

Angélica: En retrospectiva diría, no está mal tener miedo, no está mal llorar, no está mal pensar que uno va a hundirse de una manera u otra, porque he vivido eso. Pero, hay que intentarlo siempre. Y no siempre se obtiene lo que se busca. Yo no buscaba entrar aquí en el banco. Yo buscaba tener un puesto pequeño de poca relevancia en una Biotech y es como he ganado la lotería sin comprar un billete. Si no hubiese aceptado la propuesta de Ana diciendo bueno, también puede ser interesante trabajar en el banco, no en una Biotech exclusivamente, y dije: Pues si, es verdad, tienes razón. Pues no cerrarse tanto y, al mismo tiempo, dejarse llevar un poco, pero con cabeza.

Javier: Si, si. Yo de tu historia saco dos lecciones. Una es estar abierta a oportunidades, es decir, decir sí a ciertas oportunidades. Y, lo segundo, es el trabajar duro y el buscar esas oportunidades. Porque buscaste becas, buscaste ayuda que no salió y fuiste a buscar otra ayuda, no salió y fuiste a buscar otra ayuda, y, al final, pues tuvimos, realmente yo creo que fuimos nosotros, desde la Fundación primero, y luego desde el Banco, los que tuvimos la suerte de que nos encontraras. Y, fíjate, es un camino que llevamos ¿once años ya?

Angélica: Sí.

Javier: Once años y los que quedan.

Angélica, muchísimas gracias por compartir tu historia. Yo estoy seguro de que muchísimas personas estarán inspiradas por tu testimonio y te lo agradecemos muchísimo.

Angélica: Gracias Javier.

Voz en off: ¿Y tú? ¿Quieres ser un becario Pro?

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